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¿Cuáles son los requisitos del contrato constitutivo de una sociedad?

Por Melodie Edelstein

Los elementos comunes a todo acto constitutivo de sociedad, ya sea que tenga su origen en un contrato o en una declaración unilateral de voluntad, son los mencionados por la Ley General de Sociedades en su artículo 11, el cual dispone que el instrumento de constitución debe contener, sin perjuicio de lo establecido para ciertos tipos de sociedad, los siguientes elementos: 1) La identificación personal de los socios; 2) La razón y la denominación social; 3) El domicilio y la sede social; 4) El objeto social; 5) El capital social; 6) El plazo de duración; 7) La organización de sus órganos; 8) Las reglas de distribución de utilidades y suportación de perdidas; 9) Los derechos y obligaciones de los socios; 10) Las cláusulas relativas al funcionamiento, disolución y liquidación de la sociedad.

La identificación de los socios se refiere a los datos personales de los mismos; se debe establecer el nombre, la edad, su estado civil, su nacionalidad, su profesión, su domicilio y su número de documento de identidad. Asimismo, dentro de la identificación de los socios se encuentra la capacidad de cada uno de ellos.

Por un lado, la razón social hace referencia al nombre de los socios, la cual se integra con el nombre de uno o más socios de la sociedad que tengan responsabilidad subsidiaria, ilimitada y solidaria por las obligaciones sociales con el agregado del tipo social correspondiente, expresado en forma completa, por abreviatura o por la expresión “y cía.” (en el caso particular de las sociedades colectivas).

Por el otro lado, la denominación social es aquella que puede ser un nombre de fantasía o el nombre real, la cual está constituida por un nombre de fantasía seguido de la sigla identificatoria del tipo social escogido o de su especificación completa.

La sede social es el lugar preciso y concreto donde la sociedad realiza efectivamente su actividad, y el domicilio social es el emplazamiento de la sociedad dentro de una ciudad. El último genera un cambio de estatuto.

Si en el contrato constare solamente el domicilio, la dirección de su sede deberá inscribirse mediante petición por separado suscripta por el órgano de administración. Se tendrán por validas y vinculantes para la sociedad todas las notificaciones efectuadas en la sede inscripta.

El objeto social es el elemento no tipificante del contrato de sociedad que enuncia, enumera y reúne la actividad económica que los socios han establecido que podrá ser desarrollada por la sociedad. Éste tiene que ser preciso y determinado, debido a que todo aquello que se haga por sobre éste es considerado fines extra societarios.

El objeto social asume, entre otras, las siguientes funciones:

  1. Delimita la actividad de la sociedad.
  2. Enmarca la competencia del obrar de los órganos.
  3. Fija las facultades de los representantes.
  4. Permite definir el interés social.

El capital social constituye un requisito común a todo contrato de sociedad mercantil. Es una cifra que coincide con el patrimonio de la sociedad al momento de iniciarse, pero posteriormente, a medida que la sociedad actúa, este capital va a ir variando.

El capital social va a estar conformado por los aportes que realizan los socios, y va a estar expresado en moneda argentina. En el caso de las sociedades unipersonales, el capital deberá ser integrado totalmente en el acto constitutivo.

El plazo de duración es uno de los elementos necesarios del contrato de sociedad, el cual debe ser determinado, estar expresado en el instrumento constitutivo y debe informarse siempre en los balances.

Duración se refiere a la posibilidad que tiene esa sociedad de extenderse en el tiempo, y pasado este plazo la sociedad entra en lo que se denomina estado de disolución, donde entran en juego dos institutos que son su excepción: la prorroga y la reconducción.

Se transitan dos etapas: por un lado, la disolución, la cual tiene dos excepciones: la prorroga y la reconducción, y por el otro la liquidación, la cual no admite excepciones ya que es la etapa final.

La organización de sus órganos hace referencia a que entre los requisitos comunes a todo contrato o declaración unilateral de voluntad para la constitución de una sociedad se encuentra el de que el elemento constitutivo debe prever todo lo inherente a los órganos de gobierno, administración y fiscalización.

Las reglas de distribución de utilidades y suportación de pérdidas se refieren a que la LGS exige que el contrato prevea las reglas para distribuir las utilidades y soportar las pérdidas entre los socios. En caso de silencio, será en proporción de los aportes. Si se prevé solo la forma de distribución de utilidades, se aplicará para soportar las pérdidas y viceversa.

Los derechos y obligaciones de los socios hacen referencia a que la LGS tiende a determinar el momento a partir del cual son exigibles las obligaciones o pueden ejercer sus derechos los socios, y los alcances de las prestaciones que componen el aporte y el modo de ejecución.

Tanto el contrato como la declaración unilateral de voluntad deben indicar clausulas destinadas a regular los derechos y las obligaciones de los socios entre sí y con respecto a terceros.

Las cláusulas relativas al funcionamiento, disolución y liquidación de la sociedad se refieren a que la LGS permite que los socios prevean en el contrato constitutivo causales de resolución parcial y de disolución no contempladas en la ley. Del mismo modo, la liquidación de las sociedades puede estar a cargo del órgano de administración, salvo casos especiales o estipulación en contrario.

La omisión de cualquiera de estos requisitos no importa la anulabilidad del contrato de sociedad ni de la sociedad misma, sino que derivará en el tratamiento de la sociedad a las normas previstas para las sociedades de la cuarta sección.

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17 noviembre 2022