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Un modelo de país que espanta inversores y expulsa a los que estaban

Por Jorge Grispo. Abogado, especialista en Derecho Corporativo, autor de numerosos libros y publicaciones

Argentina modelo 2022 se ha convertido en un país complejo Tenemos cepo a casi todo, hay mercado blue para comprar prácticamente cualquier tipo de producto, como las figuritas del mundial, que han llegado incluso a ser noticia -por lo insólito- en los principales diarios internacionales. Los ejemplos -lamentablemente son demasiados, como la falta de neumáticos y el mercado paralelo –también existente para este tipo de producto-. Lo concreto es que estamos transitando el peor gobierno de la democracia argentina, y eso tiene sus consecuencias directamente en la calidad de vida de quienes habitamos el país más austral del mundo y que alguna vez supo ser una potencia mundial, algo que hoy pareciera imposible de repetir, con una inflación anual superando los tres dígitos. 

En este contexto hablar de la seguridad jurídica y como afecta la llegada de inversiones extranjeras parece una obviedad. Un solo caso real basta para ejemplificarlo: RESOG-2022-5260-E-AFIP. Régimen de Importación y Exportación por Prestadores de Servicios Postales PSP/Courier. Resolución General N° 4.450 y su modificatoria. Un empresario de la industria del calzado tuvo una pérdida de 4 millones de pesos a consecuencia de una sola medida de la AFIP: Al bajar el límite para traer vía courier (por ejemplo, DHL; Fedex, etc.) de los U$S 3.000 permitidos a U$S 1.000. A partir del jueves pasado se implementó en forma inmediata, sin tener en cuenta la mercadería en tránsito, despachada con anterioridad a la existencia de tal normativa. Al no poder suspender el envío, una vez que arriba al país se deriva a despacho formal, con el incremento de costos consecuentes que conlleva este tipo de trámites, además de la imposibilidad de poder pagarle al proveedor hasta dentro de 180 días, quien libera la mercadería pensando que va a cobrar, pero el comprador argentino no puede efectivizar el pago antes del plazo legal ordenado, con lo cual la relación con el proveedor extranjero queda, una vez más, rota. 

Es un ejemplo, de muchos, pero que nos sirve para entender porqué las inversiones extranjeras en argentina son una utopía. Como abogado me toca explicar -reiteradamente- las complejas normativas laborales, los convenios colectivos de trabajo, la jurisprudencia que encarecen los costos de operar en el país, las complicaciones con los “variados” tipos de dólar que enredan tanto la llegada de dólares por la vía oficial al país, como su “eventual” salida. Los costos fiscales son un capítulo aparte que provoca un incremento directo en todos los costos operativos. Los ejemplos siguen, como la problemática sindical. Lo concreto es que en este contexto los inversores extranjeros deciden -casi sin excepciones- radicarse o directamente trasladar la operatoria en Argentina, a nuestros países vecinos. 

Crear trabajo, producir e invertir se ha convertido en una actividad de riesgo a consecuencia de un gobierno populista que se encuentra más preocupado en suspender las PASO y ampliar el número de jueces de la Corte Suprema de Justicia de la Nación, (al solo efecto de “controlarla”), todo lo cual tiene un efecto directo en  nuestra credibilidad nacional y popular cuando un extranjero analiza la viabilidad de invertir en la tierra del dulce de leche y Maradona. Esta es la razón por la cual decenas de empresas extranjeras se han ido del país, como está sucediendo con las empresas extranjeras de neumáticos, en plena crisis en un país al borde de quedarse -también- sin neumáticos para rodar.

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27 septiembre 2022

 

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